Los miembros abajo firmantes de la Coalición por la Igualdad de Derechos (ERC) llaman a todos los gobiernos a limitar las malas repercusiones de la pandemia COVID-19 en las personas identificadas en función de la orientación sexual real o percibida, la identidad o expresión de género o las características sexuales.

La pandemia actual de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) nos afecta en todas las regiones y representa una amenaza sin precedentes para la salud pública, las condiciones socioeconómicas y el sustento de muchas personas. Aunque puede parecer que el virus ataca indiscriminadamente, su propagación y sus consecuencias, junto con las medidas adoptadas para combatir la pandemia, afectan de manera diferente a los distintos a grupos específicos dependiendo de las desigualdades existentes y los mecanismos de exclusión en las sociedades y estructuras de poder, dejando a los más marginados aún más vulnerables. Las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) se encuentran entre las más marginadas y excluidas debido al estigma, la discriminación, la criminalización y la violencia histórica y continua contra ellas, y están y seguirán estando entre las personas más expuestas durante este crisis.

Las personas LGBTI a menudo experimentan discriminación y estigmatización en los sistemas de atención médica, provocando como resultado, un retraso en la búsqueda de atención médica y en consecuencia tener un estado de salud comprometido. La discriminación puede afectar el acceso a la medicación, el tratamiento hormonal y la atención de afirmación de género, así como la atención de otras enfermedades crónicas preexistentes, aumentando en las personas LGBTI riesgo de sufrir complicaciones de salud graves o enfrentar la muerte debido a COVID-19. Muchas personas LGBTI carecen de apoyo familiar o comunitario y enfrentan altos niveles de violencia y pobreza, y mayores tasas de indigencia y desempleo. Las medidas de confinamiento también pueden conducir a un aumento de la violencia doméstica motivada por la orientación sexual y la identidad de género.

Las medidas gubernamentales para combatir la pandemia deben ser legales, y deben ser proporcionales, necesarias, de carácter temporal y tener en cuenta el impacto desproporcionado en poblaciones específicas o grupos marginados. Estas medidas deben estar en línea con los Principios de Siracusa de 1984 sobre las condiciones que permiten a los gobiernos restringir los derechos humanos durante una emergencia de salud pública. Esta crisis no debería ser una justificación para imponer nuevas restricciones o para hacer chivo expiatorio a las personas LGBTI.

Los miembros abajo firmantes de la ERC hacen un llamado a todos los gobiernos para garantizar que sus medidas para combatir la pandemia de COVID-19 consideren el impacto específico en las personas LGBTI. Los miembros también solicitan a todos los gobiernos garantizar que todas las políticas relacionadas con la pandemia, incluido el acceso a la atención médica, la información, la vivienda y el apoyo financiero y económico, tengan en cuenta las necesidades de las personas LGBTI de manera proactiva y no discriminatoria, de acuerdo con la declaración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Los miembros también solicitan a los gobiernos donantes a garantizar que los esfuerzos y fondos de ayuda humanitaria incluyan una respuesta a las necesidades específicas de las comunidades marginadas, como las personas LGBTI, al involucrar a las organizaciones comunitarias en su respuesta e implementación.

Este informe fue realizado por el grupo de trabajo de la Coalición por la Igualdad de Derechos (ERC por sus siglas en inglés) sobre el COVID-19, para proporcionar una visión general del impacto que tiene actualmente la pandemia de COVID-19 y los futuros riesgos que la población LGBTI enfrentaría.

Para acceder al reporte haga click aquí.

Los miembros de la Coalición por la Igualdad de Derechos (ERC) abajo firmantes expresamos nuestra profunda consternación ante la decisión de Brunei de aplicar por completo su Código Penal revisado. Como parte de la plena entrada en vigor del pasado 3 de abril de 2019, se han introducido disposiciones con penas que incluyen la amputación de miembros, la flagelación y la lapidación hasta la muerte por ciertos actos concretos identificados como delitos en el Código. Estas penas se aplicarían como castigo a actos como el robo, la violación, el adulterio y la participación en conductas sexuales entre personas del mismo sexo.

Estas penas tan extremas despiertan una grave preocupación respecto a las obligaciones y compromisos internacionales de Brunei en materia de derechos humanos, lo que incluye los que tienen que ver con la prohibición de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, además del derecho a la protección de la ley en condiciones de igualdad y sin discriminación. También perjudican a varios grupos vulnerables de Brunei, como las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT), las mujeres y la infancia. Estas nuevas disposiciones agravan la marginación de las personas que ya pertenecen a estos grupos de población; aumentan el riesgo a que estén expuestas a discriminación, persecución y violencia, incluso si no se les ha imputado ninguna infracción a dicho Código.

La ERC afirma que todas las personas tienen derecho a que se respeten sus derechos humanos, sin excepciones. Instamos al gobierno de Brunéi a que revoque dichas nuevas penas, así como a que garantice que cualquier medida que se incluya sea coherente con las obligaciones y compromisos internacionales de Brunéi en materia de derechos humanos.

Cofirmantes:

Albania, Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Cabo Verde, Chile, Costa Rica, Chipre, Dinamarca, Eslovenia, España, Estados Unidos de América, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Israel, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta, México, Montenegro, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia, Suiza y Uruguay

Los Estados miembros de la Coalición por la Igualdad de Derechos que suscriben, expresamos nuestra profunda preocupación sobre los recientes informes que señalan una nueva ola de persecuciones a personas LGBTI en Chechenia. Estos informes indican que en estas últimas semanas se ha detenido a al menos cuarenta personas pertenecientes al colectivo LGBTI. También se ha revelado que dos personas han muerto a consecuencia de la tortura.

Durante los últimos dos años, la persecución de la comunidad LGBTI de Chechenia ha sido numerosas veces el foco de una importante preocupación internacional. En 2017, los miembros de la ERC solicitaron a las autoridades federales rusas una actuación urgente que investigara y abordara la supuesta persecución de la comunidad LGBTI chechena, tras la presentación de denuncias de detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos de hombres gays. A finales del año pasado se publicó el informe del Relator del Mecanismo de Moscú de la OSCE sobre la impunidad y presuntas violaciones de derechos humanos en la República de Chechenia. El informe confirma las denuncias sobre abusos de derechos humanos que llevan teniendo lugar en Chechenia desde enero de 2017, incluidas las sucesivas purgas contra personas LGBTI.

Hoy volvemos a pedir a las autoridades rusas que tomen medidas urgentes en respuesta a esta última oleada de denuncias de violaciones de los derechos humanos de personas LGBTI en Chechenia. Todas las personas detenidas por su orientación sexual o identidad de género, y que actualmente sigan detenidas, deben ser liberadas inmediatamente. También debe tener lugar una investigación rápida, exhaustiva e imparcial sobre las presuntas persecuciones, detenciones y tortura de personas LGBTI, así como cualquier muerte que haya tenido lugar. Quienes hayan dirigido y llevado a cabo estos actos deben responder por los mismos.

Seguiremos pidiendo al gobierno ruso que garantice que en Chechenia a las personas LGBTI se las trate como miembros iguales de la sociedad y se beneficien de la misma protección ante la ley, de acuerdo con las garantías constitucionales de Rusia y sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

Cofirmantes:

Albania, Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Cabo Verde, Chile, Costa Rica, Dinamarca, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Islandia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Montenegro, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido, República Checa, Suecia, Ucrania y Uruguay

Los Estados miembros de la Coalición por la Igualdad de Derechos que suscriben, recibimos con satisfacción la decisión unánime del Tribunal Supremo de la India del pasado 6 de noviembre de 2018, por la que se despenalizan en la India las relaciones entre mayores de edad del mismo sexo que consienten.

Esta decisión es un paso histórico en el avance en la India de los derechos humanos de las personas lesbianas, gays, trans y bisexuales (LGBT). Al declarar inconstitucional la prohibición de las conductas sexuales entre personas del mismo sexo (reflejada en el artículo 377 del Código Penal de la India), el Tribunal Supremo de este país ha dado un paso hacia el reconocimiento de los derechos de las personas LGBT según su Constitución, lo que incluye el derecho a la igualdad ante la ley. Acogemos con satisfacción esta importante contribución del Tribunal al objetivo de garantizar que a las personas LGBT de la India (uno de los países más poblados del mundo) se les trate como miembros plenos e iguales de la sociedad. También reconocemos y aplaudimos el trabajo de incidencia de activistas de la sociedad civil LGBT en la India, cuyos esfuerzos han sido clave para, tras una larga y difícil lucha, lograr esta sentencia.

Los miembros de la ERC siguen preocupados porque más de setenta países sigan manteniendo leyes discriminatorias que criminalizan las relaciones consensuadas entre mayores de edad del mismo sexo. La despenalización es un paso esencial para defender la dignidad de todes, así como para reducir la violencia y la discriminación que sufren las personas lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales (LGBTI). Esperamos que otros países sigan el ejemplo del Tribunal Supremo de la India, y animamos a los gobiernos que aún no han despenalizado las conductas homosexuales a que emprendan dichas reformas legales. Como afirmamos en 2018 durante la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de las Personas LGBTI y Desarrollo Inclusivo, los miembros de la ERC se comprometen a compartir las mejores prácticas entre los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil para promover la despenalización universal de la identificación o conducta LGBTI.

Cofirmantes:

Albania, Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Canadá, Cabo Verde, Chile, Costa Rica, Dinamarca, Eslovenia, España, Estados Unidos de América, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Israel, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta, México, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza

Informe del evento paralelo a la conferencia “No dejar a nadie atrás: la conferencia global de la Coalición por la Igualdad de Derechos sobre los Derechos Humanos LGBTI”.

El evento paralelo se organizó en cuatro paneles de discusión moderados, cada uno seguido de una oportunidad para otros participantes para contribuir a la discusión. Este informe tiene como objetivo resaltar las reflexiones clave que se compartieron durante cada panel; proporcionar una lista de recomendaciones ofrecidas por panelistas y participantes; y plantear una serie de preguntas pendientes para que el grupo de trabajo las examine más a fondo. Aunque se compartieron y debatieron diversos retos y logros, los temas principales del evento paralelo fueron los siguientes:

  • La necesidad de comprender mejor y mapear los diversos mecanismos a través de los cuales se pueden canalizar los fondos a las bases, incluidos los diversos mecanismos de financiamiento gubernamentales y los intermediarios financieros.
  • La necesidad de equilibrar el financiamiento para el trabajo dedicado a las personas LGBTIQ con un enfoque de integración de las cuestiones LGBTIQ en programas de financiamiento más amplios.
  • La necesidad de aprovechar el grupo de trabajo para documentar las mejores prácticas en el financiamiento de programas de derechos humanos LGBTIQ, tanto para informar a los donantes actuales como para atraer a nuevos donantes.

Para leer el reporte (sólo disponible en inglés), haga click aquí.

Nosotros, ministros y representantes de los países miembros de la Coalición por la Igualdad de Derechos, nos hemos reunido en Vancouver, Colombia Británica, Canadá, del 5 al 7 de agosto de 2018, y nos hemos comprometido a trabajar juntos para construir un mundo en el que se respeten los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos y donde no se deje a nadie atrás, independientemente de su orientación sexual, identidad o expresión de género, o de sus características sexuales. Reconocemos con pesar que, en el 70o aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, las personas LGTBI siguen enfrentándose a abusos y violaciones de los derechos humanos en todo el mundo.

Estos abusos y violaciones de los derechos humanos, que condenamos inequívocamente, incluyen la discriminación, la violencia y las detenciones arbitrarias, sobre la base de la orientación sexual real o percibida, la identidad o expresión de género, o las características sexuales.

Desde nuestra fundación en Montevideo, Uruguay, en julio de 2016, hemos trabajado juntos para tomar medidas, a través de declaraciones públicas y de intervenciones diplomáticas, cuando hemos sido testigos de que personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) han enfrentado abusos y violaciones de sus derechos humanos.  Al mismo tiempo, hemos acogido con beneplácito las medidas positivas adoptadas por los gobiernos, parlamentos y tribunales de todo el mundo para combatir la discriminación y fortalecer la protección de los derechos humanos de las personas LGBTI.

Si no debe dejarse a nadie atrás, aún queda trabajo por hacer, incluso en nuestros propios países.  Los mejores avances se logran a través de la educación, el diálogo, la sensibilización, la defensa de intereses, la cooperación y el reconocimiento de nuestros derechos humanos universales, indivisibles e interdependientes.  En nuestros esfuerzos, continuaremos alentando políticas innovadoras y eficaces y enfoques de ayuda adaptados a las necesidades y experiencias de las diversas comunidades y trabajando en estrecha colaboración con las organizaciones de la sociedad civil y con todas las partes interesadas.

Desde nuestra fundación, hemos acogido en nuestra coalición más de diez nuevos países miembros: Albania, Australia, Cabo Verde, Chipre, Dinamarca, Islandia, Israel, Lituania, Luxemburgo y Malta.

Reconocemos que nuestra conferencia se celebra en el territorio tradicional de las naciones Musqueam, Squamish y Tsleil-Waututh.  Hemos sido recibidos aquí, junto con nuestros aliados de la sociedad civil, de organizaciones multilaterales y de otros grupos interesados, cuyas contribuciones forman parte integrante de la labor de la Coalición.

Nuestras deliberaciones en Vancouver se basan en nuestros principios compartidos y en nuestros esfuerzos colectivos hasta la fecha.  Nos comprometemos a respetar y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que constituyen el fundamento del orden internacional.  Reconocemos que los derechos y libertades consagrados en el derecho internacional de los derechos humanos se aplican por igual a todas las personas, incluidas las personas LGBTI, sin distinción de ningún tipo. Hemos renovado las promesas que hicimos cuando firmamos los Principios Fundacionales presentados por primera vez en Montevideo.

Todos nos hemos comprometido a trabajar para lograr y apoyar un desarrollo sostenible exitoso. Reconocemos que las personas LGBTI deben participar de manera significativa en los esfuerzos de desarrollo inclusivo y deben beneficiarse de estos esfuerzos de manera no discriminatoria.

Compartimos la convicción de que las políticas basadas en los derechos humanos y los enfoques de desarrollo inclusivos que respetan la diversidad ayudan a construir sociedades más resilientes, prósperas y exitosas. Nuestros debates sirvieron para fortalecer esa convicción. Hemos escuchado las experiencias vividas por personas de dos espíritus y otras personas indígenas LGBTI. Hemos examinado la importancia de los factores lingüísticos y culturales en la construcción de comunidades y en la mejora de la colaboración entre personas y organizaciones, entre ellas las que usan el francés y el español. Hemos redoblado nuestros esfuerzos para abordar las distintas necesidades y experiencias de las personas intersexuales, trans y de diverso género, así como de las mujeres lesbianas y bisexuales. Reconocemos que las personas LGTBI pueden enfrentarse a múltiples  formas de discriminación entrelazadas, incluida la discriminación sobre la base de su origen étnico, religión, edad o capacidad, entre otros motivos.

Estamos decididos a lograr progresos reales para las personas LGBTI, incluidos los jóvenes, de forma que nadie se quede atrás. Por lo tanto, hemos trabajado con diversos aliados para definir los elementos prácticos para seguir avanzando.  Hemos explorado funciones innovadoras para el sector privado y destacado la importancia central de los datos y de medir los progresos en el apoyo a un desarrollo inclusivo y en la defensa de los derechos humanos de las personas LGBTI. Hemos evaluado estrategias contemporáneas para hacer avanzar el movimiento, la interseccionalidad y los derechos humanos en los programas sobre el VIH/SIDA. Hemos observado el poder de las respuestas multisectoriales a los crímenes de odio, a la violencia y a otras violaciones y abusos de los derechos humanos en las personas LGBTI. Hemos discutido los problemas específicos de los jóvenes LGBTI para acceder a una educación y a servicios de salud pertinentes y de buena calidad, y la importancia de escuchar y apoyar a los jóvenes LGBTI. También hemos debatido los papeles decisivos de la educación y la fe en el desarrollo inclusivo y en la defensa de los intereses de las personas LGBTI, y la necesidad de reforzar el compromiso con los profesores y con los líderes religiosos en las comunidades.

Nuestra Coalición ha trabajado desde su fundación para poner en marcha un programa de trabajo orientado a la acción y equipos multisectoriales para alcanzar nuestras metas.  Nuestros debates en Vancouver con interlocutores de la sociedad civil, organizaciones multilaterales y otras partes interesadas han enriquecido la visión de la Coalición para nuestra labor futura.

Sobre la base de nuestras deliberaciones en la Conferencia Mundial, formulamos los siguientes compromisos:

  • Nos comprometemos a impulsar la labor de la Coalición por la Igualdad de Derechos reforzando su colaboración con aliados clave, incluida la sociedad civil, las organizaciones internacionales, los organismos multilaterales, las instituciones académicas, el sector privado y todos los demás que trabajan para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas LGBTI;
  • Nos comprometemos a defender el mismo respeto, protección y promoción de los derechos humanos y libertades fundamentales para las personas LGBTI, incluso en casos en que están en grave riesgo;
  • Nos comprometemos a que nuestras estrategias para promover el desarrollo sostenible se basen en las experiencias de las personas LGBTI a través de consultas con las organizaciones de la sociedad civil LGBTI, incluso en nuestra planificación y presentación de informes;
  • Nos comprometemos a incrementar la cantidad y la calidad de la ayuda consagrada a la protección y al fomento de los derechos humanos y de las necesidades de desarrollo inclusivo de las personas, comunidades y organizaciones LGBTI;
  • Nos comprometemos a fortalecer las relaciones con el sector privado y a trabajar juntos para fomentar los derechos humanos de las personas LGTBI en todos los sectores de la sociedad, incluidos los lugares de trabajo;
  • Nos comprometemos a compartir las mejores prácticas entre los gobiernos, legisladores y organizaciones de la sociedad civil para promover la descriminalización universal de los estatus y de las conductas LGBTI y fortalecer la protección contra la discriminación basada en la orientación sexual, la identidad o expresión de género o las características sexuales;
  • Nos comprometemos a trabajar juntos para defender la protección adecuada para las personas intersexuales y alentar a los estados a aplicar políticas y procedimientos, según corresponda, para garantizar que las prácticas médicas estén en consonancia con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos;
  • Nos comprometemos a alentar a los estados, en el marco de sus sistemas jurídicos nacionales y en consonancia con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, a que sigan fortaleciendo instituciones y políticas públicas dirigidas a prevenir, investigar y sancionar los abusos y violaciones de los derechos humanos de las personas LGBTI, y procurar que las víctimas tengan acceso a la justicia y a los recursos apropiados;
  • Nos comprometemos a trabajar para aumentar el espacio de la sociedad civil, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, en reconocimiento de las importantes medidas que adoptan las organizaciones de la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos en apoyo de las personas LGBTI, a menudo con gran riesgo personal; y
  • Nos comprometemos a alentar a los estados a que fortalezcan la recopilación de información sobre el número, la diversidad y las necesidades exclusivas de las personas y comunidades LGBTI, prestando especial atención a la documentación oficial y a la presentación de informes sobre abusos y violaciones de derechos humanos basados en la orientación sexual, la identidad o expresión de género, o las características sexuales, en particular mediante la colaboración con la sociedad civil para elaborar y aplicar políticas basadas en los derechos y en pruebas.

Conscientes de la imperiosa necesidad de que nuestros esfuerzos den resultados, nos comprometemos a examinar los progresos realizados con respecto a estos compromisos y nuestro programa de trabajo en nuestras reuniones periódicas durante los dos próximos años, que culminarán en nuestra próxima conferencia mundial en 2020.

No dejar a nadie atrás: Conferencia Mundial de la Coalición por la Igualdad de Derechos sobre los Derechos Humanos y el Desarrollo Inclusivo de las Personas LGBTI

Tras ser fundada en Montevideo por los Países Bajos y Uruguay, en junio de 2017 Canadá y Chile asumieron un mandato de 2 años como copresidentes de la ERC. En agosto de 2018, durante su mandato, los copresidentes organizaron una conferencia del ERC en Vancouver, Canadá.

Este informe contiene un resumen de lo que se debatió durante la conferencia de Vancouver 2018, y los resultados que se obtuvieron.

Para acceder al documento, hacer click aquí.